Señor, en la comunidad de los discípulos
el problema no era de tipo doctrinal,
ni tan siquiera de tipo sexual.
El problema fue y es la necesidad de sobresalir
y de creernos superiores a los demás.
Danos la humildad de valorarnos
sin necesidad de menospreciar a nadie.
Señor, que entendamos,
de una vez por todas,
que en la comunidad cristiana
los cargos y la autoridad son servicio.
Que pongamos al sevicio de los hermanos
nuestras capacidades y dones.
Por las personas que harán o han hecho
el «Camino de Santiago» en este año jubilar.
Que encuentren a Dios si no son creyentes
y si se proclaman cristianos,
que refuercen su fe con el amor y la solidaridad.
Por cuantos celebran hoy su santo,
que por intercesión de Santiago
caminen con valentía el camino de la fe
y sientan en todo momento
el cariño de sus familiares y amigos.
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