Hoy recordamos tus palabras
a propósito del Hijo del Hombre:
«no ha venido para que le sirvan
sino para servir y dar la vida».
«Servir» es el sello que identifica
tu vida que pasaste haciendo el bien.
Ahora que ha llegado tu hora,
nos lo quieres dejar en testamento:
«nos has dado ejemplo
para que nosotros también lo hagamos.»
Llena nuestro corazón de tu amor
para que veamos claro
que «lavar los pies» es «eucaristía»;
y para que comprendamos
que «eucaristía» es «lavar los pies»:
dos maneras reales y pascuales
de hacer tu memorial. |