Català Castellano
orar con el evangelio
domingo iii de pascua (b)
Gracias, Señor, por caminar junto a nosotros

Señor, los de Emaús
habían llegado a la conclusión
que «quien tiene poder manda»,
y todo lo demás son historias.
Lo de Jesús de Nazaret
fue bonito mientras duró,
pero la realidad se impone.
Señor, así pensamos nosotros
y de un plumazo borramos
todo lo que has hecho en nuestras vidas.


Señor, sabemos que la cruz
estará presente en nuestras vidas.
Que todo sucede para nuestro bien.
Lo sabemos, Señor,
pero a la hora de la verdad
no acabamos de creerlo.


Gracias, Señor,
por caminar junto a nosotros.
Nos sales al paso en los momentos de duda
y en las situaciones en que la injusticia
parece que ha ganado la batalla.


Hazte presente, Señor,
a las personas que lo han perdido todo.
A los que se han quedado
sin empleo y sin hogar.
Que al vernos celebrar la Eucaristía
sientan que estamos a su lado
y dispuestos a tenderles una mano.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Señor, te haces presente en nuestro caminar

Señor, te haces presente en nuestro caminar

sin efectos especiales.

Te haces presente disfrazado

de esposa o esposo,

de compañero de trabajo

o de mendigo en la puerta de la iglesia.

Y nos recuerdas que si esperamos

verte de otra manera nos equivocamos.

 

Señor, nos recuerdas que Dios

tiene un respeto absoluto por las personas.

Al asumir nuestra humanidad

hasta las últimas consecuencias

nos recuerdas que únicamente te encontraremos

en las personas y en la mesa de la Eucaristía.

 

Hoy, una vez más,

te haces presente a un grupo de discípulos.

La comunidad

es el espacio de encuentro contigo, Señor.

La intimidad contigo se alimenta

con la fuerza del grupo de creyentes.

 

Que a lo largo de esta semana

sintamos tu paz, Señor;

disipa nuestros miedos

y haznos portadores de paz para los demás.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Ábreme los ojos y el corazón

Jesús,

para los apóstoles, el camino de la fe fue largo.

Habían vivido unos tres años contigo.

Te habían escuchado y habían visto tus milagros.

 

Habían orado contigo

y habían compartido la Última Cena,

una cena de confidencias y de recomendaciones,

de plegaria y de comunión.

 

Algunos ya te habían visto resucitado,

pero, con su mirada humana,

no acababan de reconocerte.

 

Son muchos todavía hoy

los que no creen en ti y te ignoran

porque no han tenido la suerte de descubrirte.

 

Te doy gracias

porque he podido conocerte,

pero aumenta mi fe y mi compromiso

para que sepa darte a conocer

a los que todavía no han oído hablar de ti.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Agenda
Direcciones y horarios
Servicio de acogida
 

Establecer como página de inicio Añadir a Favoritos Aviso legal
© Copyrigth - Parroquia Sant Antoni Maria Claret, de Lleida - 2008 (Elaborada por voluntarios de la Parroquia)