Català Castellano
orar con el evangelio
domingo ii de pascua (a)
Señor, tu presencia siempre es sinónimo de paz

Señor, Tomás no estaba con los discípulos
cuando te apareciste por primera vez.
Le pasó como a muchos de nosotros:
no dió importancia al encuentro Dominical.
Ayúdanos a ser más conscientes
de la importancia de la Eucaristía
y danos inteligencia para vivir el Domingo
como un día de descanso,
de oración y de encuentro.

El miedo, Señor, nos aparta de los demás.
Cerramos las puertas de casa y las del corazón
y no sabemos descubrirte
cuando te haces presente.

Señor, tu presencia siempre es sinónimo de paz.
Una paz que necesitamos
transmitir a los demás
porque de la abundancia del corazón
habla la boca.

Tuviste pacienca con Tomás.
Era un hombre fiel,
pero le costaba asimilar los cambios.
Ten paciencia también con nosotros.
Tenemos miedo y a veces
somos bastante desconfiados.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
El amor perdurable del Señor

Tu amor, Jesús, jamás nos abandona.

Tu amor viene de lejos, de siempre,

porque es el Padre quien te ha enviado,

teniendo piedad de nosotros,

para salvación nuestra y de todos.

 

Has llevado a cabo tu obra,

amando hasta morir,

y, ahora, resucitado, nos concedes

el don de tu paz,

el don de tu Espíritu,

el perdón de los pecados.

 

Tienes compasión de la poca fe,

de la incredulidad de Tomás y de los demás.

Y los visitas de nuevo al cabo de ocho días,

para que, domingo a domingo,

recordando este hecho nos volvamos a reunir,

y, alimentados con tu Cuerpo y tu Sangre,

te reconozcamos, todos y cada uno,

como Señor

y como Dios de misericordia.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Agenda
Direcciones y horarios
Servicio de acogida
 

Establecer como página de inicio Añadir a Favoritos Aviso legal
© Copyrigth - Parroquia Sant Antoni Maria Claret, de Lleida - 2008 (Elaborada por voluntarios de la Parroquia)