Tendemos a encasillarte
cada cual con la que más le conviene-
para no tener que cambiar la actitud del corazón.
Unas veces te queremos ver pacífico
y nos decimos que tú eres así y nada más.
Otras te quisiéramos ver enérgico y tajante
para decirnos que es así como hemos de ser.
«Ser radical» significa para nosotros
o ser pacíficos o ser enérgicos: una de dos.
Pero tú dices que «ser radical» significa
ser radicalmente pacíficos… y a la vez
Y ser radicalmente enérgicos…
Tú que viniste a prender fuego en el mundo,
dices que no apagas el pábilo vacilante;
tú que has venido a traer la división,
dices que no quiebras la caña cascada.
Sé tú, Señor, la raíz profunda de nuestra vida:
y de este modo nuestra comunión contigo
nos hará radicales en una cosa: ¡en el amor!
|