Que tu Espíritu nos renueve, Señor
para que dejemos de una vez,
ese estilo mediocre de ser cristianos
soñolientos, distraídos, apagados-,
y nos empeñemos con ahínco
en la construcción del reino.
Tu Palabra nos invita a vivir confiados
Y a mirar la vida con unos ojos nuevos.
Nos invita a hacer un compromiso claro,
y a vivir atentos a lo imprevisible.
Hoy nos invita a dejar un resquicio
por donde pueda respirar la esperanza,
y pueda sorprendernos tu Espíritu.
Que tu Espíritu en nosotros
nos dé un corazón grande y generoso
para que podamos ver con claridad
que sólo cuando somos capaces
de entregar la vida al servicio del Reino
podemos encontrar aquella paz y gozo,
que Tú nos has anunciado. |