Perdónanos, Señor, por las veces
que hemos simplificado tu mensaje
para no tener que sentirnos aludidos.
Si nos pidieras algo concreto
nos había sido mucho más fácil:
Lo habríamos hecho, y ¡ya está!
Aunque pudiéramos haberlo hecho
sin convicción y sin amor…
Pero nos pides una actitud de corazón
que guíe los pasos de toda la vida:
Nos pides que nuestro anhelo sea
no buscar seguridades en la posesión,
sino encontrar confianza y gozo
en el compartir y e la solidaridad.
Para así hacernos ricos ante Dios.
A quienes queremos ser tus discípulos,
ayúdanos a seguir con decisión tu camino.
Y aunque sea lento nuestro caminar
hay que nuestros pasos avancen
siguiendo siempre los tuyos |