Señor, danos la valentía de san Pablo
para hacerte presente en el mundo.
Que sepamos dar razón de nuestra fe
en la vida diaria.
Que nuestras palabras
vayan acompañadas de hechos.
Que nuestra vida sea coherente con lo que creemos
y que los demás vean en nosotros
personas ilusionadas por la vida
y por llevar a todos
el mensaje del amor del Evangelio.
Haznos constantes, Señor,
en nuestras decisiones,
agradecidos con cuantos nos tienden una mano
y lo suficientemente sinceros
para saber cuando debemos retirarnos.
Señor, que no nos creamos los mejores.
Que sepamos valorar lo bueno
de cada persona y de cada creencia
sin perder de vista
la novedad y la riqueza de nuestra fe.
Acompaña, Señor,
a cuantos inician sus vacaciones
y sé suave brisa para los que no pueden tener
unos días de descanso ya sea por su trabajo
o por situaciones personales o económicas.
|