Jesús,
me resulta fácil de descubrir y condenar
el mal que veo en la sociedad y en los demás.
Querría que desapareciese y condeno
a todos aquellos que parecen ser los culpables.
Después de leer este evangelio,
te quiero pedir dos cosas importantes:
Primeramente, que antes de juzgar a alguien
como autor y responsable del mal cometido,
tome el tiempo para pensar por qué lo ha hecho
y quien puede ser culpable de que esta persona
haya llegado a esta situación.
También te quiero pedir que me acostumbre
a mirar más allá de lo que veo a primera vista,
para descubrir las intenciones
y los sentimientos.
Tienes razón cuando me dices que el mal,
no viene del exterior
sino que sale del interior. |