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| orar con el evangelio |
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| domingo XXxi del tiempo ordinario (a) |
Señor, que devolvamos a la palabra «hermano»
su verdadero significado |
Señor, que las personas
que tienen algún tipo de autoridad
recuerden siempre que están al servicio
de quienes las han elegido o de las personas
que les han sido encomendadas.
Que sean los primeros cumplidores
de las leyes y normas
y no se sirvan de estrategias
para eximirse de ellas.
Señor, que no pretendamos ser más que nadie.
Que la solidaridad sea nuestra consigna
y nuestra manera de vivir, y que,
cuando las diferencias parezcan insalvables,
recordemos que Tú eres Padre de todos
y todos somos hermanos.
Señor, la tentación de ser «amos» de los demás
nos ronda a todos.
Hoy nos alertas y nos recuerdas
las palabras de san Agustín:
«Con vosotros soy hermano;
para vosotros soy obispo.
Ser hermano es mi título de gloria,
ser obispo lo es de responsabilidad y servicio.»
Señor, que devolvamos a la palabra «hermano»
su verdadero significado
porque nuestro mundo necesita, para creer,
nuestra relación fraternal sincera. |
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| "La Misa de cada día", de la Editorial Claret |
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| ¡Qué diferencia! |
Jesús,
leyendo las críticas duras que haces,
de la manera de actuar de
los fariseos,
fanáticos del cumplimiento de
la Ley y las tradiciones;
exigentes hacia la gente y, al mismo tiempo,
altivos e hipócritas ...,
te contemplo a ti, tan comprensivo y acogedor,
siempre atento a los
débiles y a los pecadores.
Te veo orando de noche, a solas en la montaña.
A los que curabas, les pides que no lo digan.
Eres el amigo sencillo y sincero de Betania,
que comparte el dolor
con Marta y Maria.
Eres el hombre bueno que pasa haciendo el bien, sin ruido.
El condenado a muerte que mira con ternura
a las mujeres que te
compadecen camino del Calvario.
Y, desde la Cruz, sabes perdonar y excusar
a los que te habían clavado y
se mofaban de ti.
Te oigo decir con mucha ternura:
Venid a mí los que estáis cansados y agobiados
y yo os haré reposar,
porque yo soy benévolo y humilde de corazón.
Ayúdame a alejarme de cualquier actitud
que exprese incomprensión o hipocresía.
Que te siga por caminos de amor y de verdad.
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| "La Misa de cada día", de la Editorial Claret |
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