Señor, líbranos de nuestro politeísmo.
Confesamos nuestro amor a Ti
pero en más de una ocasión
adoramos a otros dioses:
el prestigio, el creernos mejores que los demás
y otras actitudes que nos separan de Ti
y de los hermanos.
Señor, el afán de dominio
es un dios que exige sacrificios continuamente.
Ayúdanos a vivir la amistad sincera
y la colaboración sin rivalidad.
La crisis nos hace sentir inseguros.
Nuestro futuro se nos presenta incierto
y sufrimos viendo a personas queridas
sin trabajo.
Ilumina, Señor, nuestra mente
para que encontremos salidas
que ayuden a solucionar esta penosa situación.
Danos, Señor, el pan de cada día.
Confiamos en Ti y en tu Palabra.
|