Señor, quieres que defendamos
los derechos humanos
y nos animas a denunciar la injusticia.
Nos pides una no-violencia activa.
Nos animas a defender a los más débiles
sin violencia y sin destrucción.
Señor, nos recuerdas que tu Padre ama a todos,
y hace salir el sol sobre buenos y malos,
y que sólo podemos actuar como hijos suyos
compartiendo su amor y su perdón.
Señor, quieres que amemos a las personas
por la suprema razón de serlo.
No se trata
de dar por bueno lo que es censurable.
Nos pides que no deseemos mal
al que nos molesta o nos ha hecho daño
y que si está en nuestra mano favorecerlo
no dejemos de hacerlo.
Señor, limpia de nuestra mente
y de nuestro corazón
los pensamientos y deseos de rencor.
Y haz mi corazón semejante al tuyo.
|