Señor,
el Adviento me recuerda
que los que habían creído en ti
esperaban la venida del Mesías prometido;
también me invita a vivir
en un estado de esperanza constante,
porque vas viniendo constantemente
en cada persona,
con la promesa y la vivencia
de una vida eterna,
que ofreces a cada uno de tus hijos.
Como siempre, respetas nuestra libertad
y quieres que tu oferta gratuita
sea aceptada libremente
por cada uno de nosostros.
Me pides que abra el camino a tu amor
para que tu presencia sea eficaz para mí.
Ya que estás viniendo siempre
en la vida de cada día,
he de estar en actitud permanente
de disponibilidad,
eliminando los obstáculos
que te podrían impedir tu acción.
Ayúdame a allanarte el camino,
para que pueda hacerte presente en mí
y en los demás. |