Epifanía del Señor

Ciclo y fecha
Cicle: 
C
Temps: 
Navidad
Data : 
Domingo, 6 Enero 2019
Señor, nuestro deseo es buscarte allí donde te encuentres

No permitas que el gris de la monotonía
oscurezca tu resplandor.
Nos llena de alegría contemplar
cómo rompe el alba.

Queremos estar atentos a este hecho
extraordinario oculto en lo cotidiano.
Esperamos entender los testimonios
de quienes nos han precedido,
pero también los signos de los tiempos,
porque nuestro deseo es buscarte
allí donde te encuentres.
Sin embargo,
sabemos que estás presente
cerca de nosotros,
aunque no siempre seamos conscientes de ello.

Danos la audacia de aquellos sabios
que salieron de su casa para encontrarte.
Que, como ellos, nunca desfallezcamos
en esta investigación,
que ni las dificultades, ni el cansancio
ni el desánimo nos puedan frenar.

Y haznos acogedores
de los que vienen de fuera,
ya sea de Oriente o de Galilea,
porque nos hacen advertir
tu presencia entre nosotros.
Sin ellos somos ciegos
incapaces de ver tu luz.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Dios ama y acoge a todos

Queridos Reyes Magos:
¡Gracias por haber venido un año más
y mostrarnos que vale la pena trabajar por la paz! 

La tradición afirma que uno de vosotros era musulmán y
no habéis temido que os detuvieran por terroristas.
Queréis recordarnos que Dios ama y acoge a todos. 

Gracias, Baltasar, tus compatriotas de color
se han alegrado al ver que no llegabas en patera.
Les has recordado que muchas personas desean y trabajan
por unas condiciones más dignas para todos. 

Gracias per ser tanos.
Sabemos que sois una multitud y que no marcháis nunca
del todo. Simplemente, permanecéis en el anonimato. 

Gracias porque cada año nos recordáis
que Dios coloca estrellas que iluminan
el camino de encuentro con Él.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Hemos visto salir su estrella

Has venido, Señor, para decirnos
que el culto que Dios espera
es un culto en espíritu y en verdad
y no de fórmulas vacías. 

Herodes y los sabios de Jerusalén
«se lo sabían todo» sobre Dios…
tenían respuesta para todo…
Creían poseerte y ya no te buscaban. 
Los magos, que venían de Oriente,
eran paganos y adoraban a otros dioses…
pero, sinceros, buscaban la verdad. 

Y tú no les negaste tu signo,
ni tampoco rechazaste el homenaje
de aquellos hombres sinceros y valientes. 

Danos una sed grande de tu luz,
para que –sabiendo que ya te hemos encontrado-
busquemos sin cesar el fuego de tu amor.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Que la alegría de haberte encontrado, sea la fuerza para vivir más evangélicamente

Señor Jesús, te damos gracias
porque tu luz está presente en el mundo
y quienes la buscan pueden hallarla.

Te damos gracias porque nos permites
vivir confiados, sabiendo que 
no estamos solos ni andamos a oscuras.

Nos preocupa ver, Señor Jesús,
que algunos se inquietan por tu luz
e incluso parece que les moleste.

Que esto no nos haga perder la paz
ni ponga nuestra fe en duda.

Te damos gracias y nos sentimos animados
por tantas personas que buscan aquella luz
que nos ayude a vivir con más humanidad,
a respetarnos más entre nosotros
y a respetar el mundo que os confiaste.

Aquella luz que nos haga colaboradores tuyos
en la construcción de un mundo
sin privilegiados ni excluidos,
sin triunfadores orgullosos y egoístas
ni víctimas sin derechos ni dignidad.

Te pedimos, Señor Jesús,
que la luz de la fe nos haga creer
que otro mundo –como tú lo propones–
es posible y está a nuestro alcance:
por esto te pusiste a nuestro lado.

Que la alegría de haberte encontrado,
como  te encontraron los magos,
sea la fuerza que nos haga colaborar contigo
buscando tus caminos siempre nuevos,
viviendo más evangélicamente,
formando familias y comunidades fraternas.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Señor, queremos reconocerte como el único Dios de nuestra vida

Señor, vivimos momentos
de gran oscuridad, nos cuesta ver la luz
y creer que estás entre nosotros.
Danos la fe de los Magos
para que sepamos descubrir
las oportunidades que nos ofreces cada día. 

Señor, que sepamos seguir la estrella
que nos lleva a cambiar la historia.
La nuestra y la de cuantos nos rodean.
Queremos ofrecerte
el oro de nuestro trabajo,
el incienso de la ilusión
y la mirra de la humanidad y comprensión
en el trato con los demás. 

Señor, queremos conocete
como el único Dios de nuestra vida.
Hemos adorado el ídolo del dinero,
del prestigio y muchos otros dioses.
Nos hemos extraviado
y hemos perdido la senda.
Hoy, Señor, como los Magos,
acudimos a ti y nos ponemos al servicio de
de los más necesitados. 

Señor, hoy muchos niños
se han quedado sin regalos
y muchos padres
sufren en silencio su impotencia.
Que el amor haga milagros
con los más necesitados.
Haznos magos en tu Nombre, Señor.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret