San José, esposo de la Virgen María

Ciclo y fecha
Cicle: 
B
Temps: 
Santoral
Data : 
Viernes, 19 Marzo 2021
San José, nos enseña a captar tu presencia en la vida cotidiana

Gracias, Señor, por el testimonio de san José,
porque él nos enseña a captar tu presencia
en la vida cotidiana.

Es nuestro maestro en el camino de la fe,
porque nos muestra con su ejemplo
como debemos confiar en Ti
en cualquier circunstancia de la vida.

Asumió una difícil misión: cuidar de tu Hijo.
Y lo hizo de una manera discreta, callada,
sin vanas pretensiones.

Era un hombre justo,
heredero de una estirpe de hombres y mujeres de fe,
conocedores de la sabiduría de la vida.
Sabían que todo lo que les ocurría tenía un sentido oculto
y, pese a desconocer el desenlace,
confiaban convencidos
que su existencia tenía valor en el plan de Dios.

Que nos reflejemos en san José,
valientes para asumir los contratiempos y las adversidades,
sabios para saber en quien confiar
y humildes para no vanagloriarnos de lo que solo es mérito tuyo.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Ayúdanos a aceptar y respetar el misterio de cada persona

Señor, san José es modelo
de discreción y fidelidad.
Que en una sociedad como la nuestra,
en que se denuncia a los padres y hermanos
o se abandona el hogar
por cualquier contratiempo,
le tengamos como modelo
de persona íntegra y madura.

Señor, danos fortaleza interior
para saber actuar en silencio
y confiar en Ti y en las personas
cuando nos sentimos traicionados y juzgados.

Señor, que la oración
y la contemplación de tu Palabra
nos hagan valientes para poder aguantar
y resistir con la misma serenidad de san José.

Señor, ayúdanos a aceptar y respetar
el misterio de cada persona.
Haznos justos a la manera de san José
y que en ningún momento
perdamos la esperanza.

Señor, te pedimos por los padres de familia,
para que eduques a sus hijos
en la fe y en una vida honrada
y que no se sientan solos
en la educación de sus hijos.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Gracias por dejarme el ejemplo de José

Señor, reconozco mi inmadurez.
Como los niños, lo quiero todo y ahora mismo.
Me irrito cuando las cosas no salen
como pienso que tienen que salir,
y me quejo pensando que estoy solo
y que no me quieres.

Gracias por dejarme el ejemplo de José.
Mirándolo a él, aprendo a confiar en ti
cuando las cosas no son como yo querría.
Mirándolo a él, valoro y agradezco el papel
que me has dado en la vida,
aunque no sea el de la estrella principal.

Mirándolo a él, aprendo a disfrutar
de las personas que has puesto a mi lado,
agradeciendo los talentos que les has dado
y las misiones que les has confiado.

Como José, sé que tengo que cuidar
de lo poco o mucho que depende de mí
en la historia de la humanidad
y en el equilibrio del planeta.

Que, como José, mi paso por este mundo
deje una huella discreta y positiva,
y que, cuando llegue la hora,
me acojas para siempre en tu Reino.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Ayúdanos, Señor, a cuidar de las personas que nos han sido encomendadas

Somos muchos los que,
al aprender en catequesis
que Dios se llama Padre,
hemos entendido enseguida
que es bueno y que es amor,
como lo son el padre y la madre.
Y de mayores agradecemos haber recibido
este primer anuncio,
evangelio sin palabras desde la cuna,
la primera vez que nos sentimos mirados.

Te agradecemos, José,
como seguramente lo hacía Jesús,
el amor fiel, abnegado, confiado, desprendido
que prodigaste hacia Jesús y María.
Nada sabemos de tu temperamento natural,
pero te imaginamos discreto, silencioso,
honesto y trabajador:
no puede ser de otra manera
quien se sabe llamado por el Señor
a la misión de custodio que tú recibiste.

Ayúdanos, Señor, a cada uno de nosotros
a cuidar de las personas
que nos han sido encomendadas
y del mundo que nos has confiado
para que lo cultivemos con nuestro trabajo.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret