Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

Ciclo y fecha
Cicle: 
A
Temps: 
Tiempo ordinario
Data : 
Viernes, 19 Junio 2020
Jesús nos transmite el amor de Dios Padre

Gracias, Jesús, porque nos transmites
el amor tan grande de tu padre, nuestro Dios.

Gracias porque este amor
es mayor que nuestras carencias,
borra nuestras culpas,
cura nuestras heridas,
nos libera de las cadenas del egoísmo
i nos rescata de las tinieblas de la muerte.

Gracias por mostrarnos
las entrañas de misericordia de nuestro Dios,
el abismo insondable de su amor,
su esencia más profunda: la donación total.
No hay amor tan grande
como el que da la vida por los demás.

Tú nos has mostrado este grado de estimación
muriendo por nosotros en la cruz.
Allí se manifestó la grandeza de tu Corazón.
Tu pecho traspasado se convirtió en la ventana
que nos revela el amor divino.

Enséñanos a amar como tú lo haces,
a perdonar, a obedecer,
a ponernos al servicio de los demás.
Cambia nuestro corazón de piedra
y danos uno de verdad, de carne,
como el tuyo.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Nos invitas a acercarnos a ti y a encontrar la paz

“Y nosotros hemos conocido el amor
que Dios nos tiene y hemos creído en él”.
Te damos gracias, Señor Jesús, porque tú
nos has dado a conocer personalmente este amor,
y lo has hecho más con obras que con palabras,
acercándote a los pobres y pecadores,
sembrando confianza y esperanza en cada corazón,
valorando y amando a cada persona
e invitando a hacer el bien y a amar a los demás
como tú y el Padre amáis a todos.

Te damos gracias porque nos invitas
a acercarnos a ti y a encontrar la paz,
una paz activa e inquieta que nos conduzca
a compartir las angustias y cansancios
unos de otros, con la misma benevolencia
con que tú has compartido y compartes
las alegrías y sufrimientos de la humanidad.

Que unidos a ti, Señor Jesús,
podamos dar gracias al Padre porque
“nos ha dado de su Espíritu”
y nos concede tenerte a ti como Hermano
y tenerle a él como Padre.

Que nuestro agradecimiento se traduzca
en una mayor capacidad
de dejar transformar nuestro corazón
y nuestras acciones, para ser
más semejantes a ti en la oración
y en la capacidad de servir y entregarnos,
en la certeza de ser hijos e hijas del Padre
y en la vocación de ser constructores
de fraternidad y paz, de dignidad y libertad.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Tú eres la fuente del amor, la paz, la belleza y la armonía

Señor, tú sabes lo que hay en mi corazón.
Un gran deseo de ser amado
y el miedo de no ser reconocido.
El anhelo de amar y la dificultad
de aceptar a los demás tal como son.
Sed de paz, de belleza y de armonía
que no encuentro dentro ni fuera de mí.

Señor, mi corazón está inquieto y enfermo.
Tu corazón abierto es la fuente
de donde mana la única medicina eficaz.

Tú eres la fuente del amor, la paz, 
la belleza y la armonía.
Tu amor es más fuerte que la muerte,
tu paz resiste ataques e insidias,
tu belleza resplandece
sobre las ofensas y ultrajes de la cruz.

Espero el día en que mi corazón
reposará y gozará unido para siempre al tuyo.
Cuando oro al Padre tal como tú lo hacías,
cuando amo, perdono, comparto
y sirvo como tú hacías y enseñabas,
empiezo a gozar de esta unión.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret