Domingo VIII del tiempo ordinario

Ciclo y fecha
Cicle: 
C
Temps: 
Tiempo ordinario
Data : 
Domingo, 3 Marzo 2019
Señor, enséñanos a mirar con tus ojos

Señor, enséñanos a mirar con tus ojos.
Los nuestros nos engañan.
Nuestras oscuridades empañan lo que vemos.
Sin querer ayudar a los demás,
les contagiamos nuestro pesimismo,
nuestra negatividad.

Líbranos de las vigas de nuestros ojos
para que nuestra mirada sea limpia,
para que podamos ver claro
y así poder ayudar a nuestros hermanos
a deshacerse de la mota del ojo.

Entonces nos podremos mirar fijamente,
sin miedos, sin disimular.
No necesitaremos ningún maquillaje,
porque somos obra tuya.

Sin la viga que nos deforma,
volvemos a ser como tú quieres.
Y vemos el mundo con tus ojos.
Tu mirada nos purifica.

Que nuestra mirada sea
suficientemente transparente
para ser capaces de transformar el mundo.
Que nuestro corazón sea
suficientemente limpio
para que sus ventanas, nuestros ojos,
te puedan ver en todas partes,
en todo lo que nos rodea,
y sobre todo en la mirada
de nuestros hermanos.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
No nos hagamos ilusiones

Señor,
demasiado a menudo pienso que soy bueno
y que te amo a ti y a los otros
porque tengo buenas ideas y buenas palabras.

Tú me recuerdas que la bondad
y la riqueza interior de la persona
se manifiestan en las obras.
Por eso, me exiges la autenticidad
en mi conducta de cada día
y también en la relación con los otros.

Me es más fácil ver los defectos de los hermanos
y de mostrarme exigente con ellos,
que osar mirar mis defectos,
porque no querría sentirme obligado
a hacer un esfuerzo real y constante
para corregirlos y ser mejor.

Ayúdame a ser juicioso y sincero
a la hora de valorar
mis actitudes y las de los otros.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret