Padre, algunas veces
no comprendemos tu manera de actuar.
Danos un corazón limpio y confiado,
y cuenta con nosotros para cuidar del mundo
y de las personas.
Señor Jesús, que en la Eucaristía
encontremos el alimento y la fuerza
para ser testigos de tu amor
y que trabajemos por la unidad
como Tú nos pediste en la Última Cena.
Por la fuerza de tu Espíritu, Señor,
líbrame de compararme con otros.
Que hable con franqueza,
aunque mis palabras no gusten a todos.
Que viva y actúe de acuerdo con mi conciencia
y no esté pendiente
de la aprobación de los demás.
Que cada uno de nosotros, Señor,
sepamos descubrir nuestro propio don.
Que nuestras heridas nos enseñen
a comprender a los demás.
que en todo momento
me sienta hijo tuyo muy amado.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
|