Català Castellano
orar con el evangelio
domingo iv de adviento (b)
Dejar que nazcas en nuestro corazón y en nuestra mente

Señor, hemos llegado
al último domingo de Adviento.
Tenemos todo preparado para la Navidad,
una vez más hemos desempolvado el Belén
y hemos ensayado los villancicos.
Nos falta prepararnos para lo fundamental:
dejar que nazcas en nuestro corazón
y en nuestra mente.

 

Señor, la fe y la esperanza
se reducen a ver en un niño recién nacido
al Dios con nosotros.
Puede parecer absurdo
pero es preciso empezar de cero
cuando las cosas van mal.
Ayúdanos a volver a empezar.

 

Señor, nosotros vivimos en casa confortables
y muchas personas que son templos tuyos
están en la calle.
No sabemos como solucionarlo, Señor.
Hace falta toda la ternura de Dios
para hacer las cosas mejor.
Que sepamos escuchar
a los que ofrecen respuestas.
Pueden parecer descabelladas
pero hace falta saber ver más allá
y no cerrarse a lo que ya sabemos.

 

Señor, una mujer estéril puede dar a luz,
porque para Dios nada hay imposible.
Aumenta nuestra fe.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
El Señor confía en nosotros

La mentira siempre nos deja desnudos.
Adán y Eva acaban perdiendo la confianza
en Dios y en ellos mismos.
Ya no pueden gozar
de la brisa de la tarde con el Señor.
Se han convertido en personas importantes
y no pueden perder el tiempo
en espiritualidades.

Gracias, Señor, porque,
conociéndonos como nos conoces,
sigues confiando en nosotros.
Te haces niño
para recordarnos que nos necesitas
para seguir cuidando del mundo
y ayudar a las personas.

El evangelio de hoy
nos anima a dedicar un tiempo a la oración.
María pudo decir sí porque escuchó a Dios.
Hablaba con él como tú y yo hablamos
con las personas amadas.
Aunque estén lejos siempre están presentes.
Conocemos sus ilusiones y deseos.

Mantener la presencia de Dios en nosotros
nos ayudará a dar la respuesta correcta
a las necesidades del mundo de hoy.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
María, enséñame a vivir la Navidad

María,

me preparo para recibir la Navidad.

Para muchos será una Navidad muy diluida;

una Navidad de regalos

envueltos en papeles bonitos

que nos sorprenden y nos hacen quedar bien.

 

¡Una Navidad cara!

 

Para otros,

será una Navidad de tradiciones familiares,

con encuentros llenos de una alegría compartida

y expresada con comidas, villancicos,

regalos y belenes,

que nos harán revivir recuerdos y nostalgias.

 

Es una Navidad de amor y de presencia.

 

Cuando te contemplo a ti,

comprendo que la Navidad,

la primera, que tú viviste y protagonizaste,

es un acontecimiento inundado de misterio.

 

Es aquella Navidad que comenzó

más allá de la razón y de la evidencia,

creíste, sencillamente,

confiada en el amor y la fidelidad de Dios.

 

Le ofreciste todo tu ser impregnado de amor

y vivificado por un corazón transparente y nuevo.

 

Y Dios hizo de él su primera tienda

entre los hombres.

 

María,

enséñame a vivir la Navidad del Dios-hombre,

la Navidad del amor,

de la presencia y del don total.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Agenda
Direcciones y horarios
Servicio de acogida
 

Establecer como página de inicio Añadir a Favoritos Aviso legal
© Copyrigth - Parroquia Sant Antoni Maria Claret, de Lleida - 2008 (Elaborada por voluntarios de la Parroquia)