Català Castellano
comentario a las lecturas de la misa
NOCHEBUENA
Nochebuena 2009

Lo menos que podía imaginarse el Emperador Augusto era que, mientras se afanaba por afianzar su autoridad en todo el imperio, preparaba el escenario idóneo para el nacimiento de un competidor donde menos pensaba: allá, en un rincón de mundo, en Belén, en medio de una sencillez y pobreza increíble.

Era tan violento el contraste entre lo que la gente pedía y lo que Dios le daba, que el evangelista necesita toda la luz del AT y del NT para iluminar el misterio que se desarrolla en el portal de Belén. ¿Imagináis qué pensaría Maria, -ella que todo lo confrontaba en su corazón- al comparar las grandezas que le había anunciado el arcángel Gabriel con la realidad tan dura de ahora: un bebé, envuelto en pañales, acostado en un establo, porque no había lugar para ellos en la posada?

Tal vez se consolaría con las palabras del profeta Isaías: El buey conoce a su propietario, y el asno, el establo de su amo, pero a mí, Israel no me conoce, mi pueblo me ignora. ¿Comprendéis ahora por qué ponemos el buey y la mula en el pesebre?... Mudos como son, ¡qué lección dan todavía hoy el buey y la mula a tanta gente! San Francisco de Asís les daba hoy doble ración de pienso, por haber calentado el niño Jesús la noche de Navidad. Parece que algunos sólo saben que es Navidad por la opípara cena o la buena comida... Los ángeles han de aclarar a los pastores -los únicos que estaban despiertos y vigilando- lo que ocurría. Os ha nacido un salvador, Mesías y Señor. No se puede decir más ni tan bien dicho. Por esto rompen en el grito del ¡Gloria a Dios en el cielo! ¡Paz en la tierra a los hombres que Dios ama, en quienes Dios se complace!

La gloria a Dios y la paz a los hombres son garantizadas por el Niño que solloza y sonríe en el portal de Belén...

¿Y la señal? Un niño recostado en el pesebre. Los pastores no saben nada, no entienden nada. Pero saben una cosa: Cuando el Mesías y Señor viene disfrazado de pobre, ellos, tan pobres como él, lo pueden acoger y entender.

Los que soñaban grandezas, se equivocaron de medio a medio. Ni entonces ni ahora entendieron nada de nada de la Navidad.

Haciéndose uno de nosotros, Jesús nos revela el amor de Dios y nos anima a llevar una vida profundamente humana: con sobriedad, respetando los derechos de los demás, y los derechos de Dios. Con sobriedad, «ecológicamente» podríamos decir, amando, respetando y usando bien de las cosas. Respetando los derechos de los demás, siendo justos y generosos con ellos. Y respetando los derechos de Dios, abiertos a su amor y a su gracia que nos ofrece en su Hijo Jesús.

A ver si se nos manifiesta como se manifestó a Maria y a José, a los pastores y a los magos.

* * * *

Nos ha nacido un niño, se nos ha dado un hijo que es Consejero prodigioso, Dios-héroe, padre para siempre, príncipe de paz. Su reinado se basa en el derecho y la justicia.

P. Jaume Sidera, cmf
jsidera@ono.com
 
Agenda
Direcciones y horarios
Servicio de acogida
 

Establecer como página de inicio Añadir a Favoritos Aviso legal
© Copyrigth - Parroquia Sant Antoni Maria Claret, de Lleida - 2008 (Elaborada por voluntarios de la Parroquia)