Podríamos decir muchas cosas de la Sagrada Familia y de nuestras familias. Todos hemos nacido y crecido en alguna. Y en ella muchos mamamos la fe junto con la leche materna y las caricias del padre, al ritmo de los padrenuestros y avemarías del rosario, mientras se sucedían los misterios de gozo, de dolor y de gloria que constituyen el entramado de nuestra vida, como constituyeron el de la a sagrada Familia.
Hoy la Sagrada Familia vive en Balàfia los gozos, los dolores y las alegrías de cada día.
* No meten mucho ruido, porque son forasteros... Por si acaso…
* En su modesta casa han sabido crear un clima de orden y de silencio: saben aislarse del ruido y del estrés. El silencio crea el espacio necesario para hablar, escuchar, conversar, comentar, leer, rezar... para aprender lo que la escuela o la sinagoga no enseña ni puede enseñar. Se asoman también a la ventana de la TV... Pero la dominan. No se dejan dominar por ella.
* José trabaja de carpintero. María en las labores de la casa y sale a hacer otros trabajos en el vecindario. El niño va a la escuela como los otros niños. Crece, es avispado, pero algo brilla en sus ojos, en sus palabras, en sus juegos que irradia una luz superior.
* Trabajan para vivir, no viven para trabajar. Y con lo que ganan, aún tienen para ayudar a Cáritas en lo que pueden.
* Es una familia que reza. No entienden a los vecinos que dicen: Yo creo pero no practico. No, ellos creen i practican. Expresan la fe en la práctica y con la práctica nutren su fe.
* Antes, en Nazaret iban todos los sábados a la sinagoga, sin fallar ni uno. Y cada año subían a Jerusalén. Precisamente en Jerusalén un anciano Simeón, al ver al niño y a su madre exclamó que ya podía morir en paz, porque había visto al Salvador, la Luz de los pueblos y la Gloria de Israel... Y predijo a la Madre que aquel hijo tan precioso, sería muy discutido... y que ella se vería salpicada de tales discusiones....
* Ahora vienen a Misa a esta parroquia. ¿No los veis? Son tan discretos...
* Viven en familia como comunión de amor: en ella cada cual cumple su función, penetrados siempre de sentimientos de compasión, de bondad, de humildad, de serenidad, de paciencia, de perdón.
* En el destierro de Egipto aprendieron lo que significa vivir en tierra extraña... Y por esto comprenden tanto a los vecinos de color, de lengua o de religión y costumbres diferentes. Ellos se han encarnado en Lleida, sin perder por ello sus raíces.
En los hijos el Señor hace el elogio del padre y sentencia en favor de la madre. Hijo mío, acoge a tu padre en la vejez. No los abandones mientras vivan. |