Català Castellano
comentario a las lecturas de la misa
domingo XXxi del tiempo ordinario (c)

Hoy ha entrado la salvación en esta casa

Señor, el mundo entero ante Ti es como un grano que apenas inclina la balanza, como una gota de rocío que cae en tierra por la mañana. ¡Tan poca cosa y tanto como nos ama el Señor!

El Señor es compasivo y benigno, lento para el castigo, grande en el amor. El Señor es bueno para todo el mundo, estima entrañablemente todo lo que él ha creado.

Una buena muestra de esto la encontramos en el episodio de Zaqueo. Él sabe que entra en el número de los «otros» que el fariseo despreciaba en su oración en el Templo porque eran pecadores, adúlteros, ladrones. Zaqueo es cobrador de impuestos y rico. Aun así tiene un vivísimo deseo de ver a Jesús. Pero es corto de talla. No se puede tener todo en este mundo. Perdido entre la multitud, se expone a no ver nada. Superando el miedo al ridículo, se encarama en un árbol para poder ver algo.

Zaqueo: necesito hospedarme en tu casa. Nunca se lo habría imaginado. La gente empieza a criticar. ¿Donde se ha visto a un israelita decente hospedarse en casa de un pecador?

No sabemos de qué conversaron Jesús y Zaqueo. Pero aquel almuerzo de trabajo, que diríamos hoy, cambió radicalmente el corazón de Zaqueo. «Señor, ahora mismo doy a los pobres la mitad de mis bienes, y a todos a quienes he defraudado, los restituyo cuatro veces más».

La presencia de Jesús hace posible lo que es humanamente imposible. ¡Un rico consigue pasar por el ojo de una aguja!

No es posible entrar en el reino de Dios mientras tu dios sea el dinero. Y obra en Zaqueo el milagro de situarse como dueño, no como esclavo del dinero. Ya no lo considera únicamente suyo, sino que lo reparte generosamente

Por esto, hoy en Jesús ha entrado la salvación en casa de Zaqueo. Él es también hijo de Abrahán, miembro de pleno derecho del pueblo de Dios. La salvación de Dios no pertenece a un futuro lejano, sino que es una realidad presente. Jesús, como su nombre indica, es Dios que salva ahora y aquí.

Salva a Zaqueo restableciendo la integridad de la persona, liberándola del pecado y devolviéndola a la amistad con Dios. Jesús le libera del aislamiento auto-destructivo en que se movía, para reincorporarle a la comunión humana. Jesús ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido. También a nosotros.

P. Jaume Sidera, cmf
jsidera@ono.com
 
Agenda
Direcciones y horarios
Servicio de acogida
 

Establecer como página de inicio Añadir a Favoritos Aviso legal
© Copyrigth - Parroquia Sant Antoni Maria Claret, de Lleida - 2008 (Elaborada por voluntarios de la Parroquia)