Reina del cielo, alégrate, porque tu Hijo Jesús ¡realmente ha resucitado! ¡Aleluya! Así saludamos desde el día de Pascua a Santa María, nuestra Madre, el gran regalo que Jesús nos ha hecho junto con el don del Espíritu Santo.
La larga espera y el duro sufrimiento de la Pasión se desborda hoy en una inmensa alegría. Miremos a María Magdalena, y a Pedro y a Juan, y a los apóstoles... I a la Madre de Jesús. Gocemos de la sorpresa de su gran descubrimiento, de su paso de la oscuridad a la plena luz. Es un camino sorprendente.
*María Magdalena busca al Señor: Se me lo han llevado y no sabemos dónde lo han puesto...
*Juan cede respetuosamente el paso a Pedro, para que sea el primero en ver el sepulcro vacío.
*Las mujeres van al sepulcro a ungir el cuerpo de Jesús, y Jesús les sale al encuentro y las llena de alegría.
*Los dos discípulos de Emaús, caminan sin darse cuenta acompañados de Jesús, que les explica las Escrituras y lo reconocen al partir el pan.
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Hoy me repetiré las palabras de san Pablo a los cristianos de Colosas:
Ya que habéis resucitados con Cristo, buscad las cosas del cielo, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Pensad en las cosas del cielo, no en las de la tierra.
De la resurrección de Cristo surge el hombre nuevo, que se va renovando a imagen de Dios, su Creador, para llegar a conocerlo plenamente. Ya no tiene importancia el ser griego o judío, el estar circuncidado o no estarlo, el ser extranjero, inculto, esclavo o libre; lo que importa es que Cristo es todo y está en todos.
Como bautizados, llenémonos de los sentimientos de Cristo resucitado: misericordia, afabilidad, humildad, compasión, tolerancia, perdón... Y por encima de todo, pongamos el amor que todo lo perfecciona. Y la paz de Cristo. I la gratitud, y la Eucaristía que es acción de gracias.
La Pascua inaugura una vida nueva. Cristo resucitado nos renueva y nos transforma por dentro.
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Nuestros hermanos de Oriente se saludan estos días con esta aclamación:
REALMENTE HA RESUCITADO EL SEÑOR. ALELUYA
Y con el Señor también nosotros hemos resucitado. |