Domingo II de Adviento

Ciclo y fecha
Cicle: 
B
Temps: 
Adviento
Data : 
Domingo, 6 Diciembre 2020
Gracias por tus mensajeros que anuncian la Buena Nueva

Señor, gracias por apiadarte de tu pueblo
y enviar a tu Hijo para salvarnos.
No nos has abandonado en el desierto de la existencia
ni nos has abandonado en la esclavitud de nuestro pecado.

Gracias por tus mensajeros
que anuncian la Buena Nueva,
por los profetas que con voz fuerte
proclaman tu perdón,
por Juan Bautista que dedicó su vida
a preparar la venida del Mesías.

Su llamada nos despierta del sueño profundo
de la indiferencia y del olvido
y nos ayuda a estar atentos
para cuando te manifiestes entre nosotros.
Por el bautismo somos templos del Espíritu Santo
y te podemos reconocer en cualquier circunstancia.

Queremos allanar tu camino
dejando a un lado nuestro protagonismo,
abrir el corazón a tu Espíritu
para que nos transformes con tu poder.

No somos dignos de recibirte en nuestra casa,
pero eres tan grande que te has hecho pequeño
para acercarte a nosotros y vivir a nuestro lado.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Señor, nos llamas a la conversión

Señor, a veces nos pasa como a Juan Basutista:
tenemos ideas preconcebidas sobre Ti
y pensamos saber cómo tienes que actuar.
Señor, limpia nuestro corazón y nuestra mente
y no permitas que te imaginemos
como justiciero.

Señor, nos llamas a la conversión
pero no quieres
que te utilicemos como amenaza.
Quieres que contribuyamos a la construcción
de un mundo donde reine la paz y la justicia.

Señor, gracias por los precursores
que has puesto en el camino de nuestra vida.
Gracias por las personas
que nos han ayudado a crecer y a conocerte.

Señor, nuestro mundo deja bastante que desear,
no cuesta demasiado pensar
que todo está perdido.
Toca el corazón de las personas
que tienen en sus manos
la posibilidad de ayudar a las personas en paro
e ilumina a nuestros políticos
para que puedan encontrar soluciones
en estos momentos de crisis. 

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Mensajeros de rostro amable

Juan el Bautista preparó el camino.
No lo bloqueó.
Anunció la Buena Noticia
y no contribuyó a la crispación de su sociedad.

Que sepamos ser mensajeros
de la Alegría de Dios:
que sembremos Paciencia
en lugar de ser «menesterosos impacientes».

Señor, haz que seamos mensajeros
de rostro amable, alegre, confiado y pacificador.

Que recordemos, Señor,
que la comunidad que subraya el bien
y relativiza el mal
es la mejor comunicadora de tu Buena Nueva.
La anuncia de forma convincente
cuando confía y disculpa,
cuando no sospecha ni condena
y siempre que vence al mal
con la abundancia del bien.

Gracias, Señor, por estar a nuestro lado
y por confiar en nosotros.

Esta semana intentaré verte en cada persona.
Procuraré ver lo bueno de mi esposa,
de mis hijos, de mi jefe...
Ya he perdido demasiado tiempo
en criticar y ver lo negativo. 

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Ayúdame a allanarte el camino

Señor,
el Adviento me recuerda
que los que habían creído en ti
esperaban la venida del Mesías prometido;
también me invita a vivir
en un estado de esperanza constante,
porque vas viniendo constantemente
en cada persona,
con la promesa y la vivencia
de una vida eterna,
que ofreces a cada uno de tus hijos.

Como siempre, respetas nuestra libertad
y quieres que tu oferta gratuita
sea aceptada libremente
por cada uno de nosostros.

Me pides que abra el camino a tu amor
para que tu presencia sea eficaz para mí.

Ya que estás viniendo siempre
en la vida de cada día,
he de estar en actitud permanente
de disponibilidad,
eliminando los obstáculos
que te podrían impedir tu acción.

Ayúdame a allanarte el camino,
para que pueda hacerte presente en mí
y en los demás.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Los profetas nos indican caminos para vivir la fe

Te agradecemos, Señor Jesús,
por el profeta Juan
que te preparó el camino;
te agradecemos también por los profetas de hoy,
hombres y mujeres que con su vida
nos indican caminos para vivir la fe.

Haz, Señor, de todos los cristianos
un pueblo de profetas,
personas apasionadas por tu amor
y para servir a tu pueblo,
personas que, con la propia vida, hablen de ti;
que el Espíritu Santo que viniste a traernos
nos haga ser audaces y creativos
para vivir y anunciar el Evangelio.

Que Adviento no sea apenas preparar la Navidad,
sino especialmente preparación de un mundo
según tu voluntad, más justo y humano,
más fraterno y menos violento;
que tengamos la paciencia y constancia
de no desanimarnos en los fracasos
y que cuando las cosas van mal
no nos limitemos a dar la culpa a los demás,
sino que nos preguntemos sinceramente
qué podemos hacer para mejorarlas.

Que la Iglesia y cada uno de nosotros
sepamos aprender la austeridad de Juan Bautista
que hacía de él una persona libre
ante el dinero y todos los poderes;
y que aprendamos también a actuar
con un corazón de madre
que consuela y habla al corazón.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
El mundo sigue deseando tu venida

Señor, no permitas que caigamos
en la tentación de instalarnos
y creer que, esto de ser cristianos,
ya lo tenemos dominado.

No permitas que caigamos en la tentación
de creer que no hay nada que se pueda hacer,
que la gente no te hace caso
y que más vale pasar desapercibidos
para no lastimarnos.

Tenemos que abrir camino
para que puedas llegar al corazón
de los que no te echan de menos
porque piensan que lo tienen todo,
de los que están aturdidos de tanto ruido,
de los que no confían que nadie
les pueda ayudar…

Sí, el cuidado del planeta que nos sostiene,
la lucha contra el hambre y la miseria,
el deseo de un mundo más pacífico,
de una política más participativa,
de una economía más justa,
de unas familias más felices
son signos que nos anuncian
que es posible cambiar cosas
y que el mundo sigue deseando tu venida.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret