Santa María, Madre de Dios

Ciclo y fecha
Cicle: 
B
Temps: 
Navidad
Data : 
Viernes, 1 Enero 2021
María, madre de Dios y madre nuestra

Señor, te damos gracias
por todas las bendiciones
que hemos recibido de Ti
durante el año que ahora termina.

Seguro que no han sido por nuestros méritos,
sino porque eres misericordioso
y te apiadas de cada uno de tus hijos.
Tú nunca apartas tu mirada
de los que te invocan con sinceridad.

Gracias por todas aquellas personas
que rezan e interceden por nosotros.
Sobre todo por María,
madre de Dios y madre nuestra que,
cumpliendo tu última voluntad en la cruz,
sigue cuidando a tus discípulos amados.

Gracias, María, por aceptar esta misión
y por acoger en tu vientre al Hijo de Dios
que ha venido a redimirnos.

Gracias, Jesús, porque en tu mirada de niño
podemos contemplar la ternura de un Dios que no juzga,
la sonrisa que nos acoge.

Que el Espíritu Santo ayude a la Iglesia
a discernir los signos de los tiempos
durante este nuevo año,
para que el mensaje del Evangelio
llegue a toda la humanidad.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Seamos constructores de paz y fraternidad

Dios y Padre nuestro, te damos gracias
porque hoy, en pleno tiempo de Navidad,
podemos empezar un nuevo año,
que recibimos como regalo tuyo
y como nueva oportunidad
de colaborar contigo
para que tu bendición llegue a todos.

A veces estamos abrumados
por muchas frustraciones, cansancio y desánimo;
por eso te pedimos
que tu Palabra nos dé fuerzas
e ilusión para proseguir cada día
siguiendo tu propuesta de vida y salvación.

Haz, Padre, que sepamos mirar hacia María
y, como ella, abrir el corazón y la mente para escucharte,
creer en tu proyecto salvador
y responder a él con todas nuestras fuerzas;
que, como los pastores,
sepamos ir al encuentro de Jesús
y sepamos también hablar de Él de manera convincente.

Que durante el año que hoy empieza
seamos constructores de paz y fraternidad
en la convivencia con nuestros hermanos.

Que tu bendición, Padre,
llegue también a los países en guerra,
a los que oprimen a los más débiles,
a los jóvenes que no ven claro su futuro,
a las familias que ya no saben a quién acudir.

Haz que cada día sepamos colaborar
con todas las personas de buena voluntad
para hacer de cada instante de este año
un tiempo de salvación y paz.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Señor, ayuda a los padres cristianos

Señor, resulta realmente curioso
que te presentaras a los humanos
de manera tan familiar.
Que este año que comienza
sea para nosotros la oportunidad
de mostrarnos tal cual somos.
De querernos como tú nos quieres
y aceptar a los demás
sin pedirles que cambien. 

Señor, hoy queremos hacerte presentes
a todas las madres. Que confíen y crean
en tiempos mejores para sus hijos. 

Quienes fueron al Portal, Señor,
marcharon contentos y daban gloria a Dios
porque se habían sentido acogidos.
Que estos días de felicitaciones y visitas
sean verdaderos encuentros
y sean fuente de verdadera alegría. 

Señor, ayuda a los padres cristianos.
Que sepan educar a sus hijos
en los valores del Reino
y que no oculten sus creencias. 

Que este año 2012 sea un año de paz
y que avancemos en mejores condiciones
de trabajo y concordia social.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Que el Señor nos bendiga y proteja

Hace unas horas saludábamos el nuevo año
entre champán y fuegos artificiales.
Nos hemos abrazado y deseado lo mejor,
como si de esta manera
alejáramos cuanto nos hace sufrir:
guerras, hambre, paro, enfermedad... 

Hoy más que nunca necesitamos
la fuerza de la bendición divina.

La misma bendición que Aarón y sus hijos
usaban por mandato de Dios para bendecir al Pueblo: 

Que el Señor nos bendiga y proteja. 

Que el Señor haga brillar su rostro sobre
cada uno de nosotros y nos sea propicio. 

Que el Señor nos acompañe con su mirada
y nos dé la paz. 

Como la circuncisión era símbolo de la alianza con Dios,
sea esta bendición sacramento
de la presencia de Dios a lo largo de 2009. 

¡Feliz año nuevo!

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Bendición de Año Nuevo

Bajo tu protección,
Madre de Dios y Madre nuestra,
miramos con esperanza este año nuevo.
Tú que acogiste como nadie la Palabra
hasta el punto que la Palabra
tomó cuerpo en tus entrañas:
ruega por nosotros al Padre
para que abramos nuestro corazón a su Palabra
y para que no tengamos otro anhelo
que cumplir siempre su voluntad. 

Tú que proclamaste la grandeza del Señor
porque había mirado la pequeñez de su esclava
ruega por los hermanos de tu Hijo,
para que el Señor nos bendiga y nos proteja,
ilumine su rostro sobre nosotros
y nos conceda su favor.
Que el Señor se fije en nosotros
y nos conceda la paz.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret
Santa María, concédeme el don de mirar el mundo con tus ojos

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra,
empezamos un nuevo año.
En Belén y en todo el mundo
todavía hay niños y familias
que sobreviven en situaciones extremas,
rodeados de la indiferencia de nuestros ojos
que se han habituado a ver la miseria
desde el comedor de casa
como uno más de tantos entretenimientos.

Querría tener corazón de pastor.
Ellos se pusieron en camino
y saltaron de alegría
al ver que se cumplían las promesas de Dios.
Este año no quiero ser un espectador,
quiero salir de mi zona de confort
y comprobar cómo sigues naciendo
en cualquier rincón inhóspito,
cómo surge vida por doquier, como una flor
en la grieta de una roca.

Santa María, concédeme el don
de mirar el mundo con tus ojos
y contemplar cómo el plan de Dios
progresa pese a todo.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret