La Santísima Trinidad

Cicle: 
B
Temps: 
Durant l'any
Domingo, 30 Mayo 2021
P. Jaume Sidera Plana, cmf

La vida de Dios Trinidad se realiza en el corazón de cada cristiano

1. Hoy somos invitados a una jornada de puertas abiertas… al misterio de Dios. De la Sma. Trinidad. Apasionante. ¿Nos apuntamos? Ya tenemos la hoja de ruta: el Credo. Y un guía excepcional: el Hijo de la casa, que es muy inteligente. ¿Manos a la obra? ¡Ea, pues!

2. El guía es Jesús de Nazaret, nacido de mujer y bajo un régimen político concreto. Como cualquiera de nosotros ¿no? Nos podemos acercar a Él con confianza. Es como uno de nosotros y como nosotros, pero con una conciencia clarísima de lo que venía a hacer en este mundo: pasar haciendo el bien y expulsando los demonios de la corrupción, de la idolatría, del fanatismo, del fariseísmo. Apoyando a todos aquellos que la sociedad de los santos y de los sabios margina. Por eso se hizo malver de buenos y malos: acabó en la cruz. Pero resucitó el tercer día y ahora lo tenemos aquí, haciéndonos de guía. Escuchémoslo.

3. Jesús, qué nos dices del Padre? –Es todo AMOR. Ama entrañablemente todo lo que él ha creado. Una madre se puede olvidar de su hijo, pero Él no se olvidará jamás de nosotros. Cada día se levanta tempranito para hacer salir el sol sobre buenos y malos. Y cuando llueve, llueve para todo el mundo, pecadores y justos. Viste los lirios silvestres como nunca se ha vestido el rey Salomón. Y alimenta a los pajaritos del cielo que ni siembran ni tienen graneros. Es grande en las cosas grandes: el sol y la luna y las estrellas… Y es infinitamente mayor en las cosas más pequeñas: el grano de mostaza, la levadura en la masa, como la sal, como la viuda que echa cinco centimillos, lo único que tenía, en la banjeja. Tiene una debilidad por los más pequeños, por los que no tienen ni voz ni voto, por los pobres, por los enfermos, por los excluidos de la sociedad. Porque es AMOR y solo sabe amar.

4. Ahí es nada ¿verdad? Realmente es un buen guía. –Y pues, ¿por qué no nos muestras al Padre y ya lo sabremos todo? –¿De veras? Miradme a mí: Yo hago lo que Él hace. Pero como la gente se piensa que Dios es no sé qué, lo buscan donde no está y, naturalmente, no dan con Él. Yo soy el rostro visible del Padre. Quien me ve a mí ve a mi Padre. Agustín era uno de estos buscadores de Dios. Lo buscaba por todas partes y no daba con Él. Agustín ¿buscas a Dios? No lo encontrarás, porque lo buscas fuera y está dentro de ti.

 5. Maestro, ¿y qué nos dices del Espíritu Santo? El CREDO apenas no dice nada de él. Creo en el Espíritu Santo. ¡Y punto! –¿De veras? Borrad por favor, el punto y aparte. Y leed así: Creo en el Espíritu Santo que actúa dentro de la Iglesia católica, arraigada en los apóstoles. Con la comunión de los santos, es decir con por la participación en las Cosas Santas –el Cuerpo y la Sangre de Cristo, la Eucaristía– y perdonándonos los pecados en el bautismo y otros sacramentos, nos garantiza la resurrección y la plena fruición de la vida eterna con Dios. Todo esto es obra del Espíritu Santo.

6. ¿Nada más? Hombre, ¿esto de tres y uno, uno y tres? ¡Qué problema! –Vamos a ver. ¿Verdad que Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza? Pues miremos a nuestra familia y encontraremos en ella el reflejo de Dios. ¿Tú eres el padre, no? Y tú, la madre… y tú, el hijo y la hija. El padre es tan ser humano como la madre y el hijo. Los tres participan de la misma y única naturaleza humana, pero cada uno tiene su propia personalidad.

7. Pues, así, naturalmente en un nivel superior, tanto el Padre como el Hijo y el Espíritu Santo son un solo y único Dios y cada uno con su personalidad propia. Y constituyen una comunidad de amor, de comunión y de fecundidad, de libertad, de diálogo y de felicidad. Todo el universo es el desbordamiento de la bondad, de la generosidad y de la fuerza efusiva del Amor de Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

8. Antes de despedirme, dejadme decir que estoy muy contento de la atención con que me habéis seguido. Repasad la hoja de ruta –el Credo- y orad con ella. Y conoceréis mejor este misterio. Misterio quiere decir un secreto que un día Dios nos revela. Misterio es revelación. Bien pues. Habéis de saber que este «misterio de Dios» , esta vida de Dios Trinidad se realiza en el corazón de cada cristiano: Quien me ame, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará; vendremos a él y habitaremos en él. Si no lo entendéis ahora, el Espíritu Santo será vuestro maestro y os recordará todo lo que os he dicho.

9. Uno de los mayores sabios cristianos es Orígenes. Era un bebé y su padre, buen cristiano y excelente catequista, antes de acostarse, se acercaba al niño, rezaba un ratito y le daba un beso en el pecho: besaba a la Santísima Trinidad presente en el bebé.

10. Un acceso directo al misterio de Dios es la oración de adoración y contemplación. SANTO, SANTO, SANTO. Hay personas dedicadas a contemplarlo en nombre de toda la comunidad de creyentes. El Papa nos pide que hoy oremos ”pro orantibus”, por los que oran, por las monjas y monjes que dedican su vida a adorar y alabar a Dios y a orar por toda la Iglesia. Oremos por ellas, que se mantengan brazos en alto, orando por nosotros.

Tipus recurs pastoral: