La Santísima Trinidad

Cicle: 
C
Temps: 
Durant l'any
Domingo, 16 Junio 2019
P. Jaume Sidera Plana, cmf

Hoy la iglesia nos invita a una jornada de puertas abiertas para entrar en el misterio de Dios

1.- El Hermano claretiano Antoni Daufí nos dibuja una muchacha de ojos grandes, boquiabierta y con las manos juntas exclamando: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Es la primera aproximación al misterio de la Trinidad que celebramos hoy. Adoración y alabanza. El Trisagio: tres veces Santo.

2.- Las lecturas de hoy nos ofrecen motivos para adorar, admirar y alabar. La primera personifica a la Sabiduría. Existe desde antes de la creación del mundo y colabora activamente con el Padre en su creación. Se muestra contenta y hasta juguetona: yo estaba junto a él, como confidente, disfrutando cada día, jugando todo el tiempo en su presencia, jugando con el mundo creado, disfrutando con los hombres. Este texto ayudó al evangelista san Juan a escribir el prólogo de su evangelio que culmina en el Verbo encarnado, hecho uno de nosotros.

3.- La segunda lectura nos asegura que “estamos en paz con Dios”, gozando del «bienestar» propio de los amigos de Dios. El Padre nos abre a la esperanza avalada por el don que nos ha hecho del Espíritu Santo que ha derramado su amor en nuestros corazones. Ha puesto dentro de nosotros un motor potentísimo: su Amor.

4.- Jesús nos promete otro Paráclito, el Espíritu Santo, el Espíritu de la verdad que nos guiará hasta la verdad entera y nos irá iluminando el camino a medida que se presenten los acontecimientos. Dios se ha implicado y se implica en humanizarnos plenamente.

5.- Hoy la iglesia nos invita a una jornada de puertas abiertas para entrar en el misterio de Dios. Tenemos un guía excepcional. El Hijo de la Casa y una hoja de ruta: el Credo. Apasionante. Ea, pues.

6.- El guía es Jesús de Nazaret, nacido de mujer y bajo un régimen político concreto. Como cualquiera de nosotros. Y pasó por el mundo haciendo el bien y expulsando a los demonios de la corrupción, de la idolatría, del fanatismo, del fariseísmo. Poniéndose siempre de parte de los marginados por los santos y sabios del tiempo. Molestó a buenos y malos y acabó en la cruz. Pero resucitó el tercer día y ahora lo tenemos aquí, haciéndonos de guía.

7.- Jesús, ¿qué nos dices del Padre? - Es todo AMOR. Ama entrañablemente todo lo que él ha creado. Una madre se puede olvidar de su hijo, pero Él jamás se olvidará de nosotros. Cada día se levanta bien temprano para hacer salir el sol sobre buenos y malos. Y cuando llueve rocía a todos, justos y pecadores. Viste los lirios del campo como nunca se vistió tan bien Salomón. Y alimenta a los pájaros que ni siembran ni almacenan. Es grande en las cosas grandes: el sol y la luna y las estrellas… Y es mayor en las cosas más menudas: el grano de mostaza, la levadura en la artesa, la viuda que echaba en el cepillo cinco céntimos, todo lo que tenía. Tiene una debilidad por los más pequeños, por los que no tienen ni voz ni voto, por los pobres, por los enfermos, por los excluidos de la sociedad. Porque es AMOR y sólo sabe amar

8.- Maestro, y ¿qué nos dices del Espíritu Santo? La hoja de ruta apenas nos dice nada de Él. Creo en el Espíritu Santo. Y punto. Pues bien: borrad el punto y leed así:

Creo en el Espíritu Santo que habita en la Iglesia católica, universal, asentada en los apóstoles. Con la comunión de los santos –es decir– con la participación en las Cosas Santas –el Cuerpo y la Sangre de Cristo– la Eucaristía, nos alimenta. Y perdonándonos los pecados, nos garantiza la resurrección y la plena fruición de la vida eterna con el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Todo esto es obra del Espíritu Santo.

9.- ¿Nada más? - Hombre, ¿esto de tres y uno, uno y tres? - No es un problema. ¿Dios creó el hombre y la mujer a su imagen y semejanza, verdad? Pues miremos nuestra familia y encontraremos un reflejo de Dios. ¿Tú eres el padre, no? ¿Y tú, la madre… y tú, el hijo o la hija? El padre es tan ser humano como la madre y como el hijo. Los tres participan de la misma y única naturaleza humana pero cada uno tiene su propia personalidad. Así podemos vislumbrar que tanto el Padre como el Hijo y el Espíritu Santo son un solo y único Dios y cada uno con su personalidad propia. Y constituyen una comunidad de amor, de comunión y de fecundidad. Todo el universo es el desbordamiento de la bondad y de la generosidad y de la fuerza efusiva del Amor de Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

10.- Jesús, el Hijo de la casa, antes de despedirse, nos dice: Estoy muy contento de la atención con que me habéis seguido. Repasad la hoja de ruta –el Credo– y haced oración con ella. Tened en cuenta que este «misterio de Dios», esta vida de Dios Trinidad, se realiza en el corazón de cada cristiano: Si me amas, guardarás mi palabra, y mi Padre te amará, vendremos a ti y en ti habitaremos. Si no lo entiendes ahora, el Espíritu Santo será tu maestro y te recordará y aclarará todo lo que te he dicho.

Tipus recurs pastoral: