Domingo I de Cuaresma

Cicle: 
C
Temps: 
Quaresma
Domingo, 10 Marzo 2019
P. Jaume Sidera Plana, cmf

La cuaresma es preparación para la Pascua y también un camino de libertad

1.- La cuaresma es preparación para la Pascua y también un camino de libertad. El gran don que Dios nos ha hecho como personas humanas es la libertad. Es también tiempo de conversión. Cambio de mentalidad y de chip. Propongo tres niveles de conversión: A) conversión de malo a bueno. B) de bueno a bueno. C) de bueno a mejor. Y todavía un cuarto: conversión de la “buena fe”.

a)     De malo a bueno. Me doy cuenta de que voy por camino equivocado y cambio de dirección. Es el caso del Hijo pródigo. El de Mateo y Zaqueo y otros “pecadores” y pecadoras.

b)    De bueno a bueno. Jesús es un buen carpintero, el de Nazaret. En el Jordán el Padre lo proclama Hijo y el Espíritu Santo lo empuja a una misión. Ha de cambiar y prepararse para la nueva situación. Deja atrás la carpintería y se prepara para emprender un nuevo camino. Se va al desierto.

c)     De bueno a mejor. No todo el mundo es llamado a cambiar de modo de vida, pero todos somos llamados a mejorarlo. Yo amo, trabajo, rezo, colaboro, procuro ser honrado. Muy bien. ¿En qué consiste mi conversión? En mejorar lo que hago: poner más amor, más ternura, más solidaridad, más elegancia, más coherencia. Añadir calidad.

d)    La cuarta –la conversión de la de la “buena fe”–. Hay una buena fe buena, que siempre con buena intención, hace a menudo muchos disparates. Pero hay una “buena fe” diabólica. Encontramos un ejemplo magnífico en el evangelio de las tentaciones. Es la buena/mala fe de Satanás. Se siente amo del mundo y no tolera que nadie le arrebate este dominio. Se presenta en el desierto y divisa un personaje extraño que se pasa el día orando, meditando y ayunando. Planea cómo cazarlo. Ha de averiguar si es el carpintero de Nazaret, recién proclamado de Dios en el Jordán. Si no lo es, no preocuparse. ¿Y si lo es? Desviarlo de su camino. O cuando menos pasarlo de la excelencia a la mediocridad.

Después de tantos días de ayuno, tiene hambre. Atacarlo por aquí. Lo tiene fácil. Si eres hijo de Dios, dispones del poder de Dios. Convierte las piedras en pan. Jesús ha orado largamente y está bien conectado con el Padre. Y responde: No de solo pan vive el hombre. Desde siempre, antes de comer un mendrugo de pan, hay que labrar la tierra, sembrar y esperar que el trigo grane y espigue. Segarlo y molerlo, amasar la harina y cocerla en el horno hasta que la masa se convierta en pan. Las cosas tienen su ritmo. No admiten atajos. Yo no puedo ser una excepción. Mucha gente pasa hambre y tiene que sudar la gota gorda si quiere comer. Quien quiere escalar la cumbre, tiene que habérselas con un camino empinado. Quien quiere un buen currículum, lo tiene que sudar. No se regalan másteres o títulos, hay que ganárselos.

Segundo round. ¿Te preparas para instaurar el reino de Dios? Muy sencillo. Tu Dios ha puesto en mis manos todo el poder y la gloria de los reinos del mundo. Y lo doy a quien quiero. Pacta y todo será tuyo. Con una sola condición, sólo una. Y baratita. Es cuestión de diplomacia. Arrodíllate ante mí. Ponte a mis órdenes. La respuesta de Jesús es clara y tajante. No y no. Adoro sólo al Señor, Dios y Padre mío. No me venderé el alma por todo el oro y el poder del mundo.

Tercer round: ¿Eres hijo de Dios, verdad? Muéstralo ante todo el mundo. En un día de romería échate desde del campanario abajo. No temas. Dios tu Padre, te sostendrá con sus ángeles. Y todo el mundo te reconocerá como hijo de Dios y tienes el éxito asegurado. La respuesta de siempre. No podemos esperar ni forzar que Dios ponga remedio a nuestras estupideces. No podemos someterlo a prueba. En mi programa no entra la propaganda fácil y mentirosa, el gobernar según las encuestas que responden al gusto de la gente y no a lo que la humaniza, el dinero fácil, el placer inmediato, unos carnavales permanentes, el panem et circenses, la mentira repetida convertida en verdad...

2.- Jesús sólo tiene un camino para escalar la cumbre: la vida austera y generosa coronada por la cruz. “Allí nos encontraremos un día”, le dice el diablo. En Getsemaní, ante el Sanedrín, ante Herodes y en la cruz con su letrero infamante: Jesús de Nazaret Rey de los judíos. Si eres el hijo de Dios, baja de la cruz. Jesús ha superado la prueba. Nos enseña el camino: nuestra divinización pasa por nuestra radical hominización.

3.- Ahora nos prueba a nosotros. Si somos cristianos, no parará hasta conseguir que continuemos siéndolo, pero mediocres y vulgares, cumplidores de la letra sin espíritu y sin alegría, amodorrados en una fe dormida, que no ha crecido, sin nada que comunicar a nuestro entorno. Esta mediocridad es el gran éxito del diablo. Afortunadamente hay muchos cristianos que siguen fieles y constantes en el camino de Jesús: pasando por el mundo haciendo el bien que llevan dentro. De esta clase nos quiere Jesús. I por esto se pone delante de nosotros para que sigamos sus huellas.

Tipus recurs pastoral: